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un pico de ansiedad

les voy a contra un secreto. es un pequeño bicho que llevo adherido a los pulmones. me tropiezo con él a veces, si se me escapa por la boca. brinca por mis adentros, como si mi cuerpo fuera un pelotero. le encanta castigarme a veces. es cruel, es imparable. le gusta quererme y me quiere, pero a mí no me alcanza. su pelaje es agudo e inverosímil. tiembla cuando estoy triste. me llama a veces durante las madrugadas de invierno. me exige que coma mandarinas, que prenda el ventilador, le agrada demasiado el frío invernal. y la lluvia, realmente adora la lluvia con sus garras de plata. me obliga a salir y mojarme por completo. me asfixia si me niego, me provoca con su hocico desaforado, con su aroma a pelo y barro, con su rareza reluciente. y yo obedezco siempre, casi por impulso, esta cosa... Cuando quise negarme no pude, y ahora ya es demasiado tarde. temo decirle que no. Sí, absurdamente le temo. es a lo que más le temo en el mundo. y ni siquiera sé su nombre, ni su apellido, ni tampoco ...
oh Daniela tú que no escribís para nadie que nadie comprende del todo tu angustia tu colérica ansiedad y es que soy mi propia musa, mi propia enemiga me escribo y no me detengo porque no sé hacer otra cosa más que escribir -lo digo en serio- sobre mí no porque yo sea importante ni mucho menos solamente porque no sé quién soy y escribiendo a veces, lo descubro ojalá pudiera algún día abrazar con las palabras a todos los pájaros del cielo me imagino un mundo celeste, sin dolor, sin tragedia en el que la muerte sea una elección al igual que el nacimiento y el envejecimiento y la juventud una estrella pasajera pero no fugaz le temo al tiempo, me da terror el fracaso este miedo insoportable a tener que arrepentirme de o por ffffff qué fastidio sí, digo ffff porque soy tan torpe que resuelvo con sonidos lo que no soy capaz de expresar con las palabras ay, ay, ay esta noche, hoy veinitrés del dos, del dos mil dieciocho espero que sea EL DÍA ...

la jaula

vuelvo a atravesar las violentas olas de mares tormentosos me estremezco analizando una a una todas las dificultades que debo transitar para encontrarme nadie que no esté perdido sabe lo extraño que parece el mundo desde aquí las absurda sintonía de relojes que no le importan a nadie los veranos tristes de una ciudad sin flores y sin vegetación el sonido fatal de las grandes avenidas que apenas si se alimentan del hondo cantar de las palomas y es gris todo es gris en esta ciudad maldita, insoportable lo voy a escribir una y mil veces: insoportable, intolerable enfermiza y este sol que ya no alumbra no le interesa, no, no. a nadie le interesa nadie a nadie le intereso yo yo estas dos letras soberbias, que se derraman con un atisbo de dolor yo y nadie más que yo sola frente a una ventana que no abre que no cierra que no es ventana que no es

en otra parte

En otra parte Atrás, o luego Quizás o de pronto Como nunca terminando de entrar Y tampoco De salir Ni de estar Aquí, otra vez, con el resto Y es que, ay cómo explicar Esto De estar “en otra parte” Lejos de los seres humanos, pero mal Viste, Como medio loco el tipo O la tipa o El animal O lo que sea En otra parte significa En mi cabeza Que no es que habla, no No son voces, No son murmullos, Es peor, hermanos, Es peor Son gritos Imperativos como Diciendo Acá estamos, Acá nomás Viste Y ahora de pronto Voy En mi cabeza En mi mar oceánico sin fuego Sin tormentas Sin puertos en los que atracar Sin vocabulario Sin lejanía Es todo tan Tan tan Automático Tan inalienable Tan difícil de expresar, tan en el ocaso Tan pronto, no, tan deshumano O deshumanizado No sé Siempre vuelvo a una especie de principio De lodazal, de mar errado, alejado incontrolable

Maté a Pablo

Maté a Pablo hoy, veintiuno de enero de dos mil dieciocho un día antes del cumpleaños de su madre así de cruel y despiadada soy Lo maté de pronto, mientras transcurría un mediodía largo, soleado, denso, claro, sin nubes lo asesiné con firmeza, segura de un deber que solamente yo comprendo recogí todos mis recuerdos y los reinterpreté, reordenando mi mundo y comprendí cuánta soledad fue posible tolerar Pablo murió hoy. Y murió en mí para siempre, ya no quiero más sus excusas, que son siempre las mismas sus explicaciones torpes sus cálculos exactos, tan prolijamente estudiados sus fórmulas infalibles, sus deducciones no lo quiero, renuncio a su mundo, renuncio a la mediocre compañía de quien nunca me quiso de verdad a quien nunca le importé del todo quien me ayudó con una lástima papal como quien ayuda a un gato atrapado, a un gorrión moribundo y estuvo allí, en los lugares donde nunca nadie estaba pero aun así, no me quería no al menos como yo necesitaba Pab...

rêve de l'animal

mon rêve était habité pour un animal velu et énorme comme un gros rat gris peut-être une cuis ou un homme castor. J'étais dans la maison de mon enfance nous envahir corrompre notre vie privée éphémère soupire les arômes fou de ma mère et j'avais peur pour les deux mon cauchemar étaient les griffes redoutables du bug que l'on et ainsi tout est arrivé comme un calme pervers, Je voulais le photographier et je ne pouvais pas Je n'étais pas mobile ensuite personne d'autre ne le savait à propos de l'animal seulement ma mère et moi ce monstre grandissait manger des biscuits sucrés sur le lit ventre comme un bain de soleil sur une plage et je l'ai regardé toujours craintif toujours en attente cela simplement était sorti mais non, il n'a jamais quitté même il est toujours là dictant les versets que devrais-je écrire maintenant conseiller fortement à propos de ma vie sentimentale écouter mes douleurs partager mes souffrances Vingt ans ont passé et moi J...

sueño del animal

mi sueño era habitado por un animal peludo y enorme como una gran rata gris tal vez un cuis o un señor castor. estaba en mi casa de la infancia invadiéndonos corrompiendo nuestra efímera privacidad suspiraba los aromas enloquecidos  de mi madre y yo temía por ambas mi pesadilla eran las garras temibles del bicho aquél  y así todo transcurría como una perversa calma, quería fotografiarlo y no podía no me andaba el celular entonces nadie más sabía sobre el animal sólo mi madre y yo aquél monstruo crecía comiendo dulces galletitas sobre la cama  panza arriba como tomando sol en una playa y yo lo observaba siempre temerosa siempre esperando que simplemente se fuera pero no, nunca se ha ido incluso todavía está acá dictándome los versos que debo escribir ahora aconsejándome vivamente sobre mi vida sentimental escuchando mis dolores compartiendo mis sufrimientos pasaron veinte años  y yo aprendí a querer a ese anima...