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Maldad

aunque yo no sé qué es la maldad sí probé su gusto amargo su vientre espeso el olor putrefacto de sus vísceras ella sus ojos que se van se desorbitan, indómitos su boca sanguinaria feroz, gigantesca yo te detesto aunque seas mi madre detesto todo de vos también tu risa

el arreglo

 hoy tengo menos rota la rotura menos rasgada la herida menos fría la carne. Mis amigos tejen claro, sin saberlo, un sinfín de mundos  dentro de mí. Me arreglan  sin que yo se los pida. Me visten de hada, me dan magia y estrellas. Hacen de mí lo mejor que pueden. Los río. Los celebro. Ellos, y nada más en el mundo. Nada más quiero. Con ellos se me ocurren mis mejores reflexiones se me abre el universo de palabras con ellos yo soy aquello que quiero ser antes de dormir.

HAY TANTAS COSAS EN EL MUNDO

 Hay tantas cosas en el mundo que no quiero perderme nada estoy alrededor de mí enroscada girando en infinito como una perra  que sangra se mastica la cola vomita y sigue eso soy yo esta herida hambrienta este pus salido del vientre de mi madre que vino al mundo nada más que a buscar belleza sin encontrarla nunca soy un espantapájaros viejo no puedo salir de mi demasiado me pierdo estoy sola

Un poeta

 No sé qué me pasa que me emociono así con todo como si cada una de las cosas de la casa me afectara, los objetos siempre iguales las paredes detenidas la luz de la cocina proyectando siempre la misma sombra todos los días No sé qué me pasa que de pronto me emocionan las cosas simples, un gato, un pájaro, el sonido del agua, un rayo de sol repentino la voz de mi mamá el viento yo no sé qué me pasa si me estaré volviendo vieja una señora quizás una mujer fracasada no sé qué me pasa que siento todo alrededor derrumbarse que siento cosquillas cuando hablo del pasado y en cambio nada se sacude en mi cuando pienso en el futuro yo no sé que me pasa que estoy tan triste que extraño la risa fresca de mis amigos las manos de mi vecina sus ojos su voz, su piano  y su guitarra infinitos yo no sé qué me pasa que lloro por todo y tanto tanto que me quedo seca pero igualmente lloro  porque tengo mucho llanto saliéndose de mí como agua pura yo no sé qué me pasa que ya tengo treinta y ci...

Jueves 23 de abril, 19 horas

 ¿Cuál es el mejor momento para escribir? Quizás éste, cuando no tengo nada para decir ni se me ocurre nada. Hoy cumple años P. Cumple exactamente 35 años. Tan pequeño era, tan sufrido. Cómo te extraño, pablito, ojalá no me odies, ojalá en algún lugar profundo te acuerdes todavía un poco de mí con algo de cariño. En fin, aquí sigo, en modo recién mudada. Pasó tan rápido todo, desde diciembre hasta ahora, que parece un sueño infinito. El viaje, Granada, la mudanza...¿acaso soy yo todavía? Se siente feo haber fracasado como escritora. Es estúpido y ridículo que no se me ocurra nada sobre qué escribir, habiendo tantas cosas en el mundo. Sin embargo no me rindo. Algo voy a encontrar, una llave... Estoy mucho más tranquila. Me despierto y me duermo sin mirar horas y horas el celular. Duermo con mayor profundidad, tengo más certezas. Estudio y trabajo más concentrada, sin especular, sin fantasear. Sé que él está acá conmigo y eso me relaja y me alivia. ¿Por qué necesito todo este control...

Domingo feliz

  Hoy amanecí un poco ansiosa en la casa nueva, pero ahora ya me tranquilicé, me siento mejor. Tuve un sueño curioso: encontrábamos una casa colectiva ENORME, con muchísimas habitaciones y a medida que íbamos corriendo basura, muebles viejos, encontrábamos puertas, más puertas que iban a más habitaciones y así. Sin embargo, aquel lugar aunque era grande, no era infinito: tenía una cocina común en el medio de esas puertas, como un comedor enorme. Estábamos con la gente de Proyecto Habitar, y como que nos sumábamos, con J.P. a esa movida, proponiéndonos ocupar esa casa gigante y colectiva. Empezaban a organizar asambleas, dividir tareas, limpiar...en un momento me doy cuenta de que tengo trabajo pendiente y no puedo involucrarme del todo en el proyecto. A J.P. tampoco lo veo demasiado entusiasmado... empiezo a sentir celos de otra chica del grupo (en total éramos como 20, entre militantes, gente rándom, activistas), después, entre los celos y el trabajo pendiente la sensación es de...

Lluvia

Llegó el otoño vestido de un viento brutal, llevándose todo por delante. Más que fresco, frío, silbidos y lluvia gris, hacen de esta mañana un paisaje sombrío y solitario.  Hoy me quedé en casa. Me duele el estómago, el abdomen. Y además, necesitaba descansar. Descansar de mí, de mis pensamientos y emociones. De mis preguntas que me acorralan una y otra vez: ¿seré yo la que está mal?, ¿será él?, ¿por qué pienso tanto en esto?, ¿por qué le pongo tanta energía a esta relación?, ¿por qué espero demasiado de los demás?, ¿por qué pongo las expectativas tan altas?, ¿por qué nunca soy suficiente?, ¿por qué insiste en vez de rendirse, como me rindo yo?, ¿qué hay en el fondo de todo este asunto?, ¿valdrá la pena?, ¿se me está pasando el tiempo? ¿me quiero mudar realmente?, ¿y si me mudo y sale mal?, ¿y si no me mudo y después me arrepiento?, ¿tiene sentido mudarse así, con todas estas dudas? Mi cabeza no para. Lo busca, lo vigila. Lo quiere y lo rechaza al mismo tiempo. Estoy agotada. Estos...