Domingo feliz

 Hoy amanecí un poco ansiosa en la casa nueva, pero ahora ya me tranquilicé, me siento mejor.

Tuve un sueño curioso: encontrábamos una casa colectiva ENORME, con muchísimas habitaciones y a medida que íbamos corriendo basura, muebles viejos, encontrábamos puertas, más puertas que iban a más habitaciones y así. Sin embargo, aquel lugar aunque era grande, no era infinito: tenía una cocina común en el medio de esas puertas, como un comedor enorme. Estábamos con la gente de Proyecto Habitar, y como que nos sumábamos, con J.P. a esa movida, proponiéndonos ocupar esa casa gigante y colectiva.

Empezaban a organizar asambleas, dividir tareas, limpiar...en un momento me doy cuenta de que tengo trabajo pendiente y no puedo involucrarme del todo en el proyecto. A J.P. tampoco lo veo demasiado entusiasmado... empiezo a sentir celos de otra chica del grupo (en total éramos como 20, entre militantes, gente rándom, activistas), después, entre los celos y el trabajo pendiente la sensación es de  inquietud y estrés y simplemente me despierto. 

No fue un sueño exactamente feliz como otros que sí tuve y además puedo identificar en él, los restos diurnos y referencias precisas. Pero me dejó una sensación de alegría soñar con eso que despierta me genera tanta curiosidad: las casas colectivas, los espacios comunes... de encuentro. No sé, es como si el sueño me dijera: seguí con ésto que tanto te gusta, te motiva, te interesa...dale, seguí!


me dieron ganas entonces de seguir investigando...



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