Diario de una mudanza II
Otra vez esa música culiada. Pink Floyd un sábado al mediodía. En serio? No, no puedo, es demasiado! Eso es para escuchar de noche... o un domingo... para el corchazo. Los sábados a la mañana o mediodía se escucha música bien arriba. Es decir, salsa, cumbia colombiana, los mirlos...algo así. Es el mejor momento del día, todo es sol, no aparecen todavía los problemas, la ciudad recién se está despertando. A mí me encanta levantarme, hacerme un mate con arepa, huevo revuelto tomate y palta y ufff...tremendo desayuno/almuerzo. Por eso digo, con semejante shock de energía no puedo escuchar Pink Floyd, me tira para abajo, me deprime.
A la tarde se puede escuchar algo tranqui tipo...no sé, pop, bossa nova. A la hora de la merienda se puede ir bajando el ritmo...quizás una samba, algún jazz viejo...
Y a la noche sí, rock and roll y sus derivados, o tango, folclore, o incluso trova. En resumen sería: de día, música "superficial", de noche, música "profunda"...o algo así, ponele.
Para mí esto es obvio, pero evidentemente no es así para todo el resto del mundo. Me parece increíble.
Ayer pensamos en comprar un tocadiscos. Uff, me ilusiona mucho!!! quiero ir a comprar discos y libros a la calle corrientes, después ir a tomar un trago, volver en el bondi a las 2 de la mañana medio entonada, alguna vez en la vida hay que hacer las cosas que hacen en las películas...sino, ¿pa qué?
Comentarios
Publicar un comentario